Al grito de “Carlos no estás solo”, varios colectivos de la sociedad organizada se unieron para denunciar la detención y criminalización injustificada del joven Carlos Darío, que tuvo lugar el pasado viernes 8 de mayo, afuera de su domicilio.
En conferencia de prensa, encabezada por la madre de Carlos y los activistas, indicaron que eso fue parte de una represalia y castigo por haberse manifestado el pasado 6 de mayo por la presencia de la ultraderechista española, Isabel Díaz Ayuso.
“Carlos es abordado por dos policías vestidos de civiles, quienes le dieron la indicación de subirse a un vehículo, a pesar de que el compañero exigió los motivos y la identificación de los agentes, pero en lugar de eso fue golpeado y hasta estrangulado”, narró Hernán Guido, del Colectivo Juventud Comunista de México, a la que pertenece el imputado.
La madre de Carlos, Rosa Elena Castillo y su abogado, Eduardo Acosta, dieron a conocer que desde el pasado viernes al joven se le mantuvo incomunicado todo el fin de semana, por lo que su familia se dio a la tarea de buscarlo, por lo que se acudió ante las autoridades a reportarlo como desaparecido, momento en el cual se informa que se encuentra recluido en el CERESO Varonil de Aguascalientes.
Señalaron que durante la audiencia de Carlos, el ministerio público le imputó delitos relacionados con la venta y distribución de narcóticos; además, estaba siendo señalado previamente por daño doloso.
“En la narrativa de la Fiscalía, al momento de la detención, es que al marcarle el alto por parte de los agentes, Carlos desobedece y se echa a correr, lo cual es completamente falso”, manifestaron.
Por lo anterior, levantaron la voz para indicar la falsedad de dichos hechos y el montaje del que es víctima Carlos Darío; “este caso está siendo fabricado y la supuesta evidencia que se le encontró fue implantada en sus pertenencias para legitimar su detención”.
Dicho lo anterior, quisieron dar a conocer públicamente a toda la sociedad hidrocálida la inocencia de Carlos, acusado de cometer algunos delitos cuando fue víctima de desaparición forzada, de violencia policíaca y presa de una campaña de criminalización a la ciudadanía que se manifiesta y lucha contra hechos de injusticia.
“Estoy muy molesta por el maltrato que recibió mi hijo, como si se tratara de un delincuente y lo vincularon a proceso”, manifestó con la voz entrecortada Rosa Elena Castillo, madre de Carlos Darío, quien apuntó que incluso están dispuestos a llevar el caso ante instancias nacionales e internacionales.