Causó hilaridad entre jerarcas de la Diócesis de Aguascalientes la mea culpa de los diputados que aprobaron el aborto en Aguascalientes, señalando que la decisión legislativa que tomaron, “independientemente del motivo por el que haya sido, los convierte en diputados asesinos, así de sencillo”.
El padre Casimiro Serna fue claro y directo al mencionar que el consentimiento otorgado para la despenalización del aborto es un absurdo y una acción que va en contra de la vida de seres inocentes, por lo que de nada vale que ahora algunos diputados y diputadas se pretendan excusar de esa decisión que no se razonó.
En ese sentido, el religioso censuró que se vulnere la confianza que los ciudadanos le dieron a través de su voto a los diputados que legislan sin ir al fondo de los asuntos y sin medir las consecuencias, como ocurrió con el caso de la interrupción legal del embarazo.
DECISIONES SIN RAZÓN
Sostuvo que quienes aprobaron el aborto se olvidaron por completo del bien común y de la representación del pueblo, toda vez que Aguascalientes sigue siendo un pueblo conservador donde se respeta y se le tiene amor a la vida.
“Nomás date cuenta qué fue lo que hicieron quienes ahora se dicen arrepentidos de haber votado por el aborto”, subrayó tras soltar una risa burlona sobre la posición que ahora se quiere tomar en relación a ese tema polémico.
“Totalmente, totalmente. Si está implantado en verdad el aborto por voto y gracia de unos diputados y diputadas, entonces son asesinos, así de sencillo, sin más nada”, señaló el padre Casimiro Serna, tras cuestionar con juicio severo el trabajo de los llamados representantes populares que votaron en su momento de manera unilateral por la despenalización del aborto.
BIEN COMÚN MARGINADO
En la entrevista, el religioso dijo que las decisiones de quienes representan al pueblo deben estar enfocadas a hacer el bien común, cosa que en muchos de los asuntos tratados y votados en la Cámara de Diputados no se ha cumplido.
“Qué es el bien común, todo lo que beneficia y que atañe a todas las personas que vivimos aquí en Aguascalientes, ese es el bien común. Cuando a mí me llegue realmente esa norma tiene que ser para bien de lo que yo estoy haciendo, para que yo al hacer ese bien de verdad yo realice lo que es conveniente para la población, esa es una cosa importantísima que no están valorando los que tienen la representación pero no trabajan en función de los intereses de la gente sino sólo los de ciertos grupos o sectores”.
Los legisladores, añadió, fueron elegidos por el pueblo y se les entregó la confianza para que ellos emitan normas que nos faciliten la convivencia de unos con otros y el bien de verdad para todos, absolutamente para todos, incluyendo los seres que están en gestación, cosa que no se cumple con el aborto.
Por último, el sacerdote advirtió que al dar el consentimiento para la despenalización del aborto, los legisladores que votaron a favor de esa medida, “definitivamente son asesinos porque permiten que se mate a niños que todavía no tienen la capacidad siquiera para correr de un lado para otro. Es una cosa terrible”, concluyó.