El hecho de quitar el tope de las seis semanas de gestación y extenderlo a 12 para la interrupción legal del embarazo es un crimen abierto, manifestó Alma Hilda Medina, dirigente de la bancada panista en el Congreso del Estado.
En este sentido, la legisladora mostró su rotundo rechazo ante la posible adecuación en la ley del estado de Aguascalientes por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para eliminar el plazo legal de seis semanas.
Sin embargo, dejó en claro que desde el Congreso del Estado darán pelea y, de ser posible, buscarán hablar con los jueces federales, ya que se defenderá la vida hasta donde sea posible, con la ley en la mano.
La panista sostuvo que por el momento se encuentran a la espera de la decisión que pudiera llegarse a tomar desde la Suprema Corte de Justicia, luego de que se haya pospuesto el análisis de la reforma que se hizo en Aguascalientes para reducir de 12 a 6 semanas la gestación para la interrupción legal del embarazo.
Alma Hilda Medina reiteró que el Congreso local no aceptará la resolución de manera pasiva. Por el momento, el marco legal en Aguascalientes se encuentra en un punto de tensión política y social, mientras los legisladores aguardan la resolución de la Corte, que marcará un precedente definitivo sobre los derechos reproductivos y la protección a la vida en el Estado.
La controversia surge tras la reforma aprobada en el Congreso de Aguascalientes que redujo drásticamente el período permitido para abortar, pasando de 12 a sólo 6 semanas de gestación. No obstante, la Suprema Corte mantiene en pausa el análisis de dicha reforma, lo que podría derivar en una adecuación forzada de la ley estatal para alinearse con criterios federales, misma que podría estarse dando para el próximo mes de enero.