Algunos restaurantes pueden hacer uso de la tecnología e innovar en su servicio, como por ejemplo implementar sistemas en donde los clientes puedan realizar en automático su pedido y pagar, sin que existan meseros o cajeros de por medio; “la idea es que ya te atiendas solo”, manifestó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), Javier Belausteguigoitia.
Sin embargo, aclaró que esto no es un proyecto ni se busca que desaparezcan los meseros; incluso dijo que en países con nóminas más caras continúa habiendo meseros, sobre todo en los restaurantes más exclusivos, y que en los lugares más casuales es una manera de recortar gastos para ser más rentables y no tener que subir los precios.
En este sentido, señaló que cualquier restaurante podría animarse a implementar esta tecnología, en donde cada mesa tenga una tablet en la que los comensales puedan elegir algo del menú, aunque se requerirá de una persona que lleve el pedido.
“Nunca van a desaparecer los meseros, solamente es un tema de innovación, como en su momento lo fueron los autocobros en los supermercados”, apuntó el dirigente del sector restaurantero.
Asimismo, explicó que esa tecnología la puede implementar cualquier empresario de la industria de alimentos, sin que se vea afectado el concepto del lugar; “es una decisión propia y pensando en el cliente y los precios”.
Javier Belausteguigoitia dio a conocer que el autoservicio ya es una realidad en algunos restaurantes y establecimientos, como por ejemplo los de comida rápida y hasta en los cines, donde los clientes pueden realizar sus compras con tan sólo utilizar un dedo.
Finalmente, el presidente de la CANIRAC destacó que esta transición tecnológica no debe verse como una amenaza al empleo, sino como una herramienta de optimización operativa. Al delegar el proceso de orden y pago a sistemas digitales, el personal disponible puede enfocarse en mejorar la calidad de los alimentos y agilizar los tiempos de entrega en barra. De esta manera, el modelo de “atenderse solo” se perfila como un aliado estratégico para los negocios que buscan sobrevivir a los altos costos de insumos.