Aguascalientes presenta un déficit operativo funcional en ciertos sectores, es decir mano de obra, no por la falta de personas, sino por el crecimiento industrial, la rotación laboral y la competencia entre empresas que han elevado la demanda más rápido que la capacidad de integración que el talento disponible, manifestó la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA), Érika Muñoz Vidrio.
Por lo anterior, advirtió que la solución no está en diagnósticos simplistas, sino que en una estrategia integral de talento en donde empresa, academia y gobierno trabajen juntos en formación técnica acelerada, certificaciones, atracción y retención de trabajadores y condiciones laborales acordes a la nueva realidad productiva del Estado.
Asimismo, dijo que en Aguascalientes se tiene un mercado laboral altamente presionado por la falta de perfiles operativos y técnicos, que son la columna vertebral de la industria, que de acuerdo con datos oficiales del INEGI al primer trimestre del 2025 el Estado registró una población económicamente activa de 663 mil personas, de las cuales 652 mil se encontraban ocupadas y únicamente 25 mil desocupadas, lo que representa una tasa de desocupación del 3.2%, “este nivel confirma que Aguascalientes opera prácticamente en pleno empleo”.
Agregó que si bien se refleja dinamismo económico, también reduce la disponibilidad inmediata de mano de obra para cubrir nuevas vacantes especialmente en el sector industrial.
La dirigente de la CANACINTRA indicó que al mismo tiempo el INEGI reporta que la población económicamente activa asciende a 480 mil personas, en la cual existen alrededor de 50 personas disponibles para trabajar.
Tras lo anterior, dijo que este dato es clave, ya que evidencia que el desafío no es estructuralmente demográfico, sino de incorporación efectiva al mercado laboral formal, particularmente en empleos operativos que requieren capacitación, estabilidad, transporte, condiciones laborales competitivas y esquemas que faciliten la participación especialmente de mujeres y jóvenes.
Adicionalmente Aguascalientes presenta una tasa de informalidad del 42%, es decir que una parte relevante de la fuerza laboral está fuera del empleo formal. Érika Muñoz apuntó que desde la perspectiva industrial esto representa una oportunidad y un reto para transitar el talento hacia la formalidad, con mayor productividad y seguridad social.

