Tras la confirmación en Aguascalientes del primer caso de gusano barrenador y luego de que la plaga se ha extendido peligrosamente hasta sumar más de 25 mil animales infectados en el país, la Secretaría de Salud exhortó a la población a reforzar las medidas de cuidado para prevenir peligrosa enfermedad en el ganado y también en las mascotas.
Advirtió que, aunque la que en el ámbito sanitario y fitozoosanitario es conocida también como miasis, es causada por el Gusano Barrenador del Ganado (GBG), una enfermedad que puede afectar tanto a animales de establo, corral y del hogar, así como a personas.
PUEDE LLEGAR A LOS HUMANOS
Aunque la infección del gusano barrenador durante años se ha asociado principalmente al ganado, sin embargo, también puede presentarse en perros, gatos y en seres humanos, por lo que la prevención y la detección oportuna son fundamentales, subrayó la autoridad sanitaria.
Esta enfermedad es provocada por la larva de la mosca (Cochliomyia hominivorax), que tiene la capacidad de invadir heridas abiertas para alimentarse del tejido vivo.
Por ello, el cuidado adecuado de cualquier lesión en la piel es una de las principales medidas de protección. Cortaduras, raspaduras o incluso picaduras deben lavarse de inmediato con agua y jabón, desinfectarse correctamente y mantenerse cubiertas con gasas o vendas estériles hasta que cicatricen, ya que las moscas buscan precisamente este tipo de heridas para depositar sus huevos.
HIGIENE PERSONAL ES IMPORTANTE
Mantener una buena higiene personal también es clave para reducir riesgos, especialmente en niñas y niños, personas adultas mayores, personas con poca o nula movilidad, personas en situación de vulnerabilidad y en quienes tienen contacto frecuente con animales.
A esto se suma la recomendación de utilizar ropa protectora, como manga larga y pantalones, cuando se realizan actividades en el campo o cerca de animales, así como el uso de repelentes autorizados en piel y ropa para evitar la presencia de moscas.
En el caso de los animales de compañía, la prevención implica una revisión constante.
Observar con atención zonas como orejas, patas, cola, hocico y pelaje permite detectar a tiempo cualquier herida, irritación o lesión en la piel. Si se identifica alguna, es importante limpiarla, mantenerla protegida y acudir de inmediato con un médico veterinario autorizado. También se recomienda evitar que el animal se lama o rasque la zona afectada, ya que esto puede agravar la lesión.
Existen señales de alerta que deben atenderse de manera inmediata: Presencia de gusanos en heridas, mal olor, inflamación severa, daño en el tejido o herida, dolor e irritación o lesiones que no cicatrizan.
Ante cualquiera de estos signos, es fundamental buscar atención médica o veterinaria de manera inmediata.