Aunque hay opiniones encontradas sobre su efectividad, legisladoras y colectivos de feministas se pronunciaron para que en los antros de la zona ferial se entreguen pulseras centinelas de peligro, con las que se puede identificar la adulteración de bebidas alcohólicas.
Este sistema preventivo, que ya se ha utilizado en otras partes del país, sería destacado que se importara para la Feria Nacional de San Marcos, aunque fuera solamente un “curita” para hacerle frente a un problema que es real, señalaron colectivos de feministas, que vieron con buenos ojos esa medida que salvaría a muchas mujeres que corren el riesgo de ser abusadas por servirles bebidas de dudosa procedencia y calidad.
La diputada Genny López aseguró que en Zacatecas se experimentó con buenos resultados el uso de las pulseras centinelas del peligro, por lo que sería importante que ocurriera lo mismo en la cercana Feria Nacional de San Marcos para entregar gratuitamente ese aditamento, que ayudaría a evitar riesgos a las mujeres que consumen alcohol en los antros y establecimientos de la zona ferial.
La legisladora local del Verde Ecologista indicó que la iniciativa de su homólogo federal Carlos Puente para la distribución de las pulseras que salvan la vida y la dignidad de las mujeres, debe implementarse también aquí en Aguascalientes.
“No podemos quedarnos atrás, especialmente en un Estado donde eventos tan concurridos como la Feria de San Marcos exigen medidas reales y urgentes para proteger a las mujeres”, apuntó la legisladora.
Al mismo tiempo se dijo comprometida con el bienestar, la salud y la vida de las mujeres, buscará un acercamiento con los diputados Carlos Puente y Arturo Ávila para trabajar en conjunto para que esta medida se aplique también en Aguascalientes.
Genny López consideró que con las pulseras centinelas, Aguascalientes podrá posicionarse como un Estado en donde se protege la dignidad y existe una acción efectiva en favor de las mujeres.
SÓLO ES UN “CURITA”
Por su parte, la integrante del Colectivo Cultivando Género, Angélica Contreras, destacó que entregar pulseras o botones de pánico sólo vendría a ser un “curita”, pues no resuelve el problema en el que muchas mujeres son víctimas de bebidas adulteradas durante la Feria Nacional de San Marcos.

“Se supone que en los accesos a la feria hacen revisiones para que los asistentes no porten armas blancas y aún así las introducen, ya ves la balacera en la feria pasada en un antro”, recordó.
Reconoció que la distribución de las pulseras centinelas pueden ayudar a reducir el problema, pero la realidad es que no viene a resolver.
La activista apuntó que donde se tiene que resolver el problema es desde las fiscalías, donde se revictimizan a las mujeres que se acercan a denunciar, “se debe revisar la entrada de bebidas adulteradas o el hecho de que haya personas que porten sustancias tóxicas a los centros nocturnos”.