Aguascalientes, bastión católico en debate nacional
La Iglesia en Aguascalientes advierte que la propuesta impulsada por Morena “viola derechos humanos fundamentales”. La senadora Nora Ruvalcaba marca distancia: “Callar a los sacerdotes no es la manera”.
La controversia por la iniciativa del diputado morenista Arturo Ávila, que propone supervisar los contenidos digitales de ministros de culto, desató una respuesta contundente desde los templos.
En un estado donde la fe forma parte del carácter social, político y familiar, la Iglesia Católica cerró filas y advirtió que cualquier intento de censurar la palabra de los sacerdotes sería “violatorio de los derechos humanos fundamentales”.
Según el INEGI, el 89.3 % de los aguascalentenses profesa la religión católica, equivalente a más de 1.27 millones de personas, mientras que en la capital el porcentaje asciende a 92.3 %, de acuerdo con Yahoo Noticias.
Estas cifras colocan a Aguascalientes entre las entidades más creyentes de México, donde las declaraciones religiosas tienen profundo peso social.
“Nadie nos va a callar”: la voz del clero local
El Obispo Emérito de Autlán, Rafael Sandoval, y el padre Casimiro Serna, dos de las voces más reconocidas de la diócesis, criticaron con dureza la propuesta de Morena, calificándola como un intento de “imponer mordaza a la fe”.

“Nadie nos va a callar, absolutamente. Ni siquiera el gobierno tiene derecho a coartar la palabra de los seres humanos, sean creyentes o no”, declaró el padre Serna, quien se describió como “antigobiernista” y defensor del Evangelio “como fuente de verdad, razón y justicia”.
Por su parte, el Obispo Emérito Rafael Sandoval consideró que la reforma “no solo viola la libertad de expresión, sino que atenta contra la esencia humana de comunicarse y compartir valores”.
“México fue fundado sobre valores católicos y cristianos que no se pueden borrar de la noche a la mañana”, afirmó.
“Si la 4T pretende censurar a los sacerdotes, está atentando contra el derecho de todos los mexicanos, no sólo de los religiosos.”
El clero local también advirtió que “vivimos tiempos de miedo, violencia e inseguridad”, lo que —según Sandoval— “es reflejo de una pérdida de valores y fe”.
Ruvalcaba: “No nos representa, fue un error”
La senadora Nora Ruvalcaba, también integrante de Morena, se desmarcó de la propuesta de su compañero de partido.

En entrevista con José Luis Morales para JLMNoticias, afirmó que la iniciativa “no forma parte de la agenda de Morena” y que la libertad de culto debe ser intocable.
“Fue un error y no representa ni a nuestro movimiento ni a la presidenta Claudia Sheinbaum. En México caben todas las creencias; lo que menos necesitamos son más divisiones.”
Entre la fe, la palabra y la libertad
El pronunciamiento conjunto del clero y las declaraciones de Ruvalcaba abren un debate más profundo: ¿hasta dónde puede intervenir el Estado en la expresión religiosa sin vulnerar derechos fundamentales?
En una sociedad donde la religión sigue moldeando la identidad de generaciones, la propuesta de censurar contenidos religiosos digitales plantea una disyuntiva para el México moderno: regular o respetar.
El Obispo Emérito Rafael Sandoval lanzó un llamado a las nuevas generaciones:
“A Dios no se le compra con palabras ni con dinero, sino con acciones. Si perdemos la fe, perdemos los valores y la comunicación entre las personas.”
Por su parte, fieles y líderes comunitarios en Aguascalientes insistieron en que la fe no se apaga con leyes, sino que se fortalece con diálogo, participación y defensa de los principios humanos.

Aguascalientes, uno de los corazones católicos de México, se convierte nuevamente en escenario del debate entre la libertad religiosa y el poder político.
Mientras la Iglesia defiende su derecho a hablar desde el púlpito y en el entorno digital, voces dentro de Morena, como la de Nora Ruvalcaba, buscan distender el conflicto y abrir espacio al diálogo.
Entre la fe y la palabra, la libertad sigue siendo el punto de encuentro que los aguascalentenses no están dispuestos a ceder.

