“No existe el derecho al aborto”, señaló tajante el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, ante lo que considera un intento de convertir un acto de muerte en una falsa conquista. Lamentó que “desde arriba” se pretenda legalizar el aborto en todo el país, esto dijo, en cualquier momento del embarazo, iniciando con Aguascalientes, donde se sabe que la vida se defiende y que el 87 por ciento de sus habitantes son católicos.
Durante su homilía dominical, Monseñor sostuvo que la ideología de género alcanza “su deformación más peligrosa” cuando considera la continuidad de la vida como una carga y no como un don, y cuando se deshumaniza al concebido al llamarlo “producto”.
Subrayó que presentar al aborto como un derecho implica desfigurar el lenguaje moral y convertir un acto de muerte en una supuesta conquista social.
“La ideología de género llega a su más peligrosa deformación, aquella que ve en la continuidad de la vida una carga y no un regalo, aquella que con desdén le llama producto al ser humano para poderlo matar sin piedad”, manifestó.
Espinoza Jiménez destacó que tanto desde la fe como desde la razón humana, no puede existir un derecho a quitar la vida a un inocente, “defender la vida naciente no es una postura ideológica, desde la fe bíblica y desde la razón humana debemos decirlo con claridad profética, no existe el derecho a quitar la vida a un inocente, llamar derecho al aborto es desfigurar el lenguaje moral, es convertir un acto de muerte en una falsa conquista, es legalizar la eliminación del ser más vulnerable, el que no puede defenderse, ni hablar ni protestar”.
Resaltó que hoy “desde arriba”, más allá de las autoridades estatales, se busca que cualquier mujer pueda abortar en cualquier momento del embarazo, “se quiere imponer desde arriba, más allá de nuestras autoridades estatales, una ley que permita que cualquier mujer puede abortar en cualquier momento del embarazo, inclusive unos momentos antes de dar a luz y quieren empezar en Aguascalientes, porque saben que en Aguascalientes la vida se defiende, y saben que en Aguascalientes el 87 por ciento de sus habitantes son católicos, y comulgan con esta verdad”.
Finalmente, el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes llamó a rechazar lo que calificó como una “cultura de muerte” impuesta como progreso y exhortó a orar por la protección del ser humano más vulnerable: el que está por nacer.