La economía no es sólo una opinión, sino una ciencia, para lo cual se requiere de especialistas para ser explicada, sobre todo en Aguascalientes al ser una Entidad pujante, industrializada y clave para la región del Bajío, manifestó la nueva dirigente del Colegio de Economistas, María del Carmen Corchado Reyes.
“A veces los políticos dan sus chispazos de economía, pero no hay como quien le sabe”, manifestó la economista, luego de advertir que mientras tanto está pasando el cierre de empresas.
Lo anterior debido a que existen actores políticos o líderes de opinión generalistas tratando de explicar fenómenos complejos; “si bien sus voces son válidas, carecen a menudo de las herramientas técnicas para diagnosticar la salud económica de Aguascalientes”.
“Es fácil decir que la economía va mal porque el precio del limón subió en el Mercado Terán, pero eso es una anécdota y no un análisis. Un economista no sólo ve el precio, analiza la cadena de suministros, la inflación subyacente, las políticas monetarias que afectan el precio”, puso como ejemplo la especialista.
Con claridad destacó que cuando se habla de paros técnicos en Nissan, de la llegada de nuevas inversiones por el nearshoring o de la crisis de semiconductores, no se puede quedar en la superficie, sino que se requiere más; “esto requiere modelos, historia económica y frialdad analítica que sólo un profesional de la economía puede proveer; sin ellos corremos el riesgo de celebrar inversiones fantasma o de ignorar crisis estructurales hasta que es demasiado tarde”.
Por otro lado, Corchado Reyes indicó que “el cierre de empresas es una tendencia nacional que está pegando a las micro y pequeñas”.
Asimismo, el aumento del salario mínimo ha pegado, además de que los cambios en las regulaciones laborales han llevado a la informalidad y al cierre de empresas; “es un aspecto multifactorial”.
Agregó que hace falta una mayor difusión de los apoyos para las empresas, pero lo cierto es que varios programas se han ido cerrando.
Por un lado, las medidas del incremento salarial ayudan a un sector, pero por el otro se perjudica al segmento empresarial de las micro y pequeñas; “no hay un incremento de la productividad, ya que el salario mínimo ha sido por decreto y así no se aplica la economía, sino con sustentos y desarrollo”.