Hoy se cumplen 200 días de la huelga en el Nacional Monte de Piedad, con la cual se han visto afectados los trabajadores al no percibir su sueldo, pero también los clientes que realizaron algún empeño y terminaron de pagar su prenda en distintas instituciones bancarias no pueden recuperarla en tanto que no se abran las sucursales.
A decir del sindicato de trabajadores, este conflicto pareciera no tener fin, debido a que es un choque de trenes entre los representantes laborales y la administración, que se siente amenazada por este para lograr sus planes de modernización.
El líder sindical explicó que el conflicto tiene su origen desde el 2020, cuando se intentó dar por concluido el contrato colectivo de trabajo.

Recalcó que el sindicato ha sido flexible, ya que aceptó la reducción de mil plazas y la ampliación de la jornada laboral, medidas que no fueron suficientes para evitar el estallamiento de la huelga.
Cuestionó la razón o las razones que están deteniendo llegar a una solución, la cual parece que se encuentra en la propia estructura de la institución; “ahí se encuentra el corazón del problema, la manera en la que se dirige el Monte de Piedad, ya que todo el control se encuentra en manos de un patronato de siete personas, que en su mayoría son del sector financiero y que reciben altos sueldos, con muy poca transparencia.
Recordaron que desde sus orígenes el Monte de Piedad es una institución de asistencia privada (IAO), lo que significa que su razón de ser es la asistencia social sin fines de lucro; “las acciones que están tomando son similares a las de una empresa privada enfocada a la rentabilidad”.
Por lo anterior, lanzaron la pregunta de cuál es la prioridad: la misión social o ya es un negocio puro y duro. Es por esto que se dio a conocer que de las ganancias totales de miles de millones de pesos al año, solamente el 2.5% anuales se distribuye a fines sociales.
El otro 97.7% se retiene, la cual es la interrogante. La ganancia sale de los altos intereses que se cobran, que van del 45 al 80% anual.
Advirtieron que el enfoque de la institución ha cambiado, ya que se ha dejado de aceptar muchos artículos de poco valor, que por lo general son los que empeñan las personas de escasos recursos.
Por último, los trabajadores señalaron que ellos continuarán en pie de lucha hasta lograr con sus objetivos; mientras tanto, algunos han estado realizando trabajos eventuales o venden dulces afuera de las sucursales con las banderas rojinegras. “El tiempo que sea necesario, porque varios ya tenemos muchos años en la empresa”.