Tras medio siglo de existencia, la Librería y Papelería Madero baja sus cortinas de manera definitiva, pero deja un legado imborrable en el corazón del centro histórico y en la memoria colectiva de generaciones en Aguascalientes.
Ahora sus estanterías lucen letreros donde se anuncia el remate de su inventario hasta con el 60% de descuento.
Dicho negocio, ubicado sobre la avenida Madero, en el corazón de la ciudad de Aguascalientes, de ahí su nombre, fue fundado por la señorita María del Refugio Consuelo Mayorga (q.e.p.d.), mejor conocida como “Cuquita”, en noviembre de 1971.
En sus inicios, el enfoque de la librería era ofrecer libros escolares y religiosos, pero con el tiempo la oferta se fue ampliando conforme a la demanda de los clientes.
Los trabajadores de la Librería Madero han señalado que “Cuquita” no solamente formó un comercio, sino también una familia que trabajó para el fomento de la lectura en Aguascalientes, pero que ahora, después de trascender cinco décadas, llegó el momento de que esa tradición cultural cierre sus puertas.
Varias generaciones compraron sus libros para la escuela en esta librería, en donde seguramente los niños de aquellos ayeres ahora adquirieron los libros para sus hijos.
La gente de Aguascalientes y quienes ya tienen tiempo viviendo aquí saben que la Librería Madero ofreció por años una gran difusión y promoción del libro y la lectura, con asistencia continua a exposiciones en escuelas primarias y hasta universidades.
El anuncio del cierre definitivo ha desatado una ola de nostalgia entre los habitantes de la capital hidrocálida por la pérdida de este emblemático espacio, que para muchos, al momento de cruzar las puertas de la Librería Madero, era un viaje al pasado; un reencuentro con el olor a papel nuevo, la calidez de su personal y el recuerdo vivo de “Cuquita”, cuya labor educó y formó a miles de lectores.
Con el fin de esta entrañable travesía de más de cincuenta años, la ciudad se despide de algo más que un negocio local, le dice adiós a una luz que se resistía a los cambios tecnológicos y a las grandes cadenas editoriales.