Tras celebrar que este viernes se declarara al pan de Aguascalientes como patrimonio cultural inmaterial del Estado, el presidente del Grupo de Industriales de la Panificación de Aguascalientes (GIPAN), César Salado, dijo que se busca rescatar los panes tradicionales de Aguascalientes, pues hay muchas figuras de pan que ya no se elaboran, aunque se conservan otras tradicionales como cacharpas, alamares, puerquitos de piloncillo, lenguas de mantequilla, además de condoches y chamucos.
En cuanto a los ingredientes para la producción, comentó que se han estado incrementando los precios de la materia prima y que podría venir un ajuste en los precios de este alimento en las mesas de los hidrocálidos.
En México existen alrededor de 2 mil 400 distintos tipos de pan, de los cuales se han rescatado mil 400, pero aún se trabaja para rescatar los otros mil, destacó el presidente del Grupo de Industriales de la Panificación de Aguascalientes.
En cuanto a la declaratoria del pan como patrimonio cultural, dijo que esto es un gran logro para todos los panaderos del Estado y para todas las panaderías, ya que este reconocimiento se venía buscando desde hace mucho tiempo.
SE BUSCA DIGNIFICAR EL OFICIO DEL PANADERO
Recordó que hace 20 o 25 años acompañaba a sus tíos a las juntas de la antigua Canaimpa, donde ya se hablaba de dignificar, reconocer y valorar el oficio del panadero.
“Entonces, esto es un logro de mucho trabajo, de muchos años; no es un logro de los últimos años, sino del esfuerzo de todos nuestros compañeros que han venido trabajando, poniendo a la industria muy en alto, vendiendo buen pan, haciendo buen pan, compartiendo gran variedad y con mucho trabajo y esfuerzo de nuestros compañeros tahoneros, empresarios y proveedores. Es un gran logro para todos”.
En cuanto al respaldo de la gobernadora, destacó que de inmediato brindó todas las facilidades para hacer posible este reconocimiento y sí los dirigió con las instituciones adecuadas para que este reconocimiento se lograra.
Recordó que son alrededor de 70 empresas, desde pequeños emprendedores hasta empresas medianas y grandes en el Estado.
QUE NO SE PIERDA LA TRADICIÓN
Comentó que lo que se pretende ahora es, principalmente, que no se pierda la tradición y recordar todos esos panes que se han elaborado a lo largo del tiempo, como los condoches, los chamucos y muchos otros que en la actualidad ya muy pocas panaderías elaboran. Precisó que se busca dejar un legado para todo el Estado y seguir promoviendo estos productos no sólo a nivel local, sino también nacional e internacional, pues muchos productos, como los chamucos y los bolillos, llegan incluso a otros países.
“Entonces, este reconocimiento nos va a servir para poder seguir creciendo y, aunque en Aguascalientes ya no se hace la variedad de antes ni se conserva la misma cantidad de panes, porque los gustos han cambiado y a las nuevas generaciones les gustan otros tipos de pan, se sigue conservando el aprecio por el pan”.
“También la innovación es muy importante en nuestro sector. Estamos trabajando para cumplir con esos gustos de las nuevas generaciones. De momento no sabemos cuántos panes tradicionales se conservan, pero será motivo de una investigación, porque dicen que hay más de 2 mil 400 panes en todo México y ahorita hay una lista en la que ya rescataron alrededor de mil 400; nos estamos dando a la tarea todos los panaderos de México de buscar esas mil variedades que ya se hacían en el país para ver si todavía podemos rescatar las recetas y elaborarlas. A lo mejor ya no se van a vender como antes, pero queremos que la gente sepa que existieron y que se pueden elaborar para una ocasión especial y compartirlas con amigos y la familia”.
En el Estado todavía se elaboran los ladrillos, que son muy típicos de Aguascalientes, así como los puerquitos de piloncillo y las empanadas de guayaba, comentó.
“Hay muchos panes muy ricos; yo puedo mencionar algunos, pero hay muchos que se venden muy bien, ya sea aquí en la capital o en los municipios. Hay figuras muy ricas que ya no muchos elaboramos. Las campechanas de Aguascalientes también son muy ricas y no es que las hayamos inventado nosotros, sino que las hacemos muy bien y mucha gente las consume”.