Este próximo sábado 20 de junio, la capital hidrocálida se prepara para una de las movilizaciones sociales más importantes del año. La marcha LGBT de este 2026 proyecta una convocatoria histórica, con una participación estimada de 15 mil personas que tomarán las calles para visibilizar sus demandas y celebrar la diversidad. Ante la magnitud del evento, el comité organizador ha notificado ajustes logísticos estratégicos, confirmando que la plancha de Expo Plaza será el punto de llegada y concentración final.
Cambios logísticos frente al Mundial
La modificación del trayecto habitual ha generado diversas reacciones, pero el comité organizador fue claro al explicar que la decisión responde a una cuestión de logística y orden público. Actualmente, la Plaza de la Patria se encuentra ocupada por las pantallas instaladas por el Gobierno del Estado para la transmisión de los encuentros del Mundial.
Al respecto, los organizadores declararon: “Aunque creemos que la Exedra es un lugar de relevancia política y que los movimientos que defienden los derechos humanos deberían estar por encima de un evento deportivo, decidimos hacer la modificación por el bien de los participantes”. Esta medida busca garantizar que la movilización se desarrolle con la mayor fluidez posible, evitando aglomeraciones en zonas donde la infraestructura estatal limita el espacio público.
Detalles del recorrido
El contingente tiene programada su salida desde la calle 28 de Agosto. La ruta trazada contempla recorrer la avenida Madero hasta llegar a la calle Moctezuma. Es en este punto neurálgico donde se realizará una parada simbólica de gran significado: la lectura de un pliego petitorio formal, el cual es dirigido directamente al Congreso del Estado.
Tras este acto de exigencia legislativa, la marcha continuará su avance por la calle Galeana para posteriormente incorporarse a la avenida López Mateos. El recorrido culminará finalmente en Expo Plaza, donde el ambiente cambiará hacia un espectáculo artístico y cultural, consolidando el cierre de la jornada.
Un movimiento festivo con convicción apartidista
Héctor Meza, presidente del Colegio de Sexólogos e integrante del comité organizador, enfatizó que, a pesar de las demandas, el evento mantiene un enfoque positivo. “El espíritu de la marcha LGBT es festivo, de visibilidad, y que nunca buscará una confrontación directa con la autoridad”, señaló, desestimando cualquier intención de generar un clima hostil.
El comité reafirmó que su causa es totalmente apartidista. Existe una postura firme de rechazar la participación de cualquier grupo político, solicitando a los asistentes que se excluya cualquier simbología o referencia partidista durante el transcurso del evento. “Esta es una manifestación pacífica, celebrada en un ambiente de alegría y respeto. No se permiten actos de violencia o disturbios que atenten contra la seguridad de los participantes”, puntualizaron.
Deslinde total ante actos de vandalismo
Un punto central de la rueda de prensa fue el deslinde sobre la seguridad y el comportamiento del grupo. Los organizadores fueron tajantes al señalar que la marcha nunca ha tenido ni va a tener un bloque negro en caso de que se presenten acciones de vandalismo. De esta manera, el comité se desvincula por completo de cualquier comportamiento violento, reiterando que la seguridad y el respeto a la propiedad pública y privada son pilares fundamentales de su convocatoria.
La crítica al discurso oficial: “La diversidad también es Gigante”
Finalmente, la organización aprovechó el espacio para cuestionar la narrativa gubernamental reciente. La frase “La diversidad también es Gigante”, utilizada como lema institucional, fue calificada por el comité como un sarcasmo.
A juicio de los activistas, el uso de este eslogan no se traduce en acciones concretas para la comunidad. Argumentan que, hoy en día, no todas las personas están debidamente incluidas ni cuentan con las mismas garantías de derechos. “No podemos decir que es un Estado Gigante; las personas LGBT debemos ser incluidas en las políticas de nuestro Estado”, concluyeron, dejando claro que la marcha es, ante todo, un llamado urgente a la inclusión real en la agenda pública de Aguascalientes.