Aguascalientes amaneció ayer de manteles largos, celebrando por todo lo alto a las madrecitas en este 10 de mayo, en donde se vieron las calles rebosantes de personas comprando regalos, vendiendo ramos de flores, chocolates, pasteles y bombones, para ese ser inmenso que nos dio la vida y que ayer recibió el mínimo homenaje de sus hijos.
La economía y la carestía de la vida fueron hechas a un lado para comprar los regalos y las flores para las mamás, aunque como sucede cada año, se dieron abusos en los precios de las flores, debido al gran consumismo que genera esta fecha.
Después de dos años de pandemia se volvió a celebrar en la nueva normalidad y, como siempre, hubo voracidad y elevados costos en quienes aprovecharon el río revuelto para hacerse de ilícitas ganancias, explotando el sentimentalismo de esta fecha, en la que con tal de homenajear a la madre, a pocos les importó el precio, razón por la cual se dieron los abusos, especialmente en los precios de los arreglos de flores y otros artículos de regalo que de la noche a la mañana subieron su valor.
Indudablemente fue un día bueno y de recuperación para el comercio, que volverá a tener un día bueno el ya cercano Día del Maestro, este quince de mayo.
Por otra parte, calor, alegría y nostalgia fueron una mezcla indisoluble ayer, al recordar a madres vivas y ausentes, quienes por igual fueron homenajeadas ayer.
Con sinceridad y espontaneidad, se vio a niños de escuelas acompañados por sus papás, comprando los típicos ramos de flores para sus mamás, además de que se observó un gran movimiento comercial en zapaterías, restaurantes, florerías y mercados del Centro de la ciudad, pero también centros comerciales de la periferia, en donde el movimiento comercial fue muy grande, en virtud del Día de la Madre.
Por calles y avenidas se vio a personas de todas las edades llevando en sus manos ramos desde pequeños ramos hasta grandes arreglos florales, todos por igual, para el ser que nos dio la vida y que ayer fue homenajeado con música, flores y cantos, en medio de un caluroso día, literalmente hablando, que no por ello restó entusiasmo y sentido a la gran fiesta que desde la mañana se empezó a vivir a temprana hora, cuando al despuntar el alba, aún resonaban serenatas y Mañanitas para las madrecitas de la ciudad.
Al realizar un recorrido por la ciudad, HIDROCÁLIDO pudo observar el gran movimiento que se desplegó para homenajear a las madres en su día, con venta de flores en casi todos los cruceros de la ciudad, tanto en calles como avenidas, además de venta de globos, peluches y arreglos florales en los jardines, parques y zonas habitacionales de la ciudad, en donde se observó a la gente adquiriendo el típico regalo para mamá, en tanto los restaurantes también estuvieron a tope, con desayunos, comidas y cenas, en donde la familias se reunieron para celebrar a las madres hidrocálidas, por medio de reuniones en donde todos los integrantes se reunieron en torno a ellas para desearles lo mejor y dejarles el testimonio de amor y gratitud por ser las dadoras de vida y amor en los hogares de la ciudad.
También se recordó en los camposantos de la ciudad de manera multitudinaria a las madres ausentes, pero siempre presentes, quienes también recibieron de sus hijos y familias flores, plegarias y misas por su eterno descanso, mientras las lágrimas humedecieron los ojos al recordarlas y sentir que nunca se fueron del todo, porque están en nosotros por su legado de amor y sabiduría.
Ahora son los ángeles que protegen y cuidan desde la otra vida a sus hijos, quienes ayer acudieron a los cementerios de la ciudad para recordar a sus amadas madrecitas y llenar de flores el paisaje solitario.
MAD